Al finalizar las obras de San Pedro del Vaticano las escaleras que conducían a ella resultaron sumamente discretas ante la gran obra que tenían frente a ellas. Maderna completó la fachada en el año 1607 y en el 1629 Bernini se encargó de urbanizar la zona y de diseñar una de las más grandiosas plazas del mundo. Para realizar esta gran obra Bernini se inspiró en las plazas de Pienza y la del Campidoglio de Miguel Ángel. Para que la fachada del Vaticano pareciera todavía más grandiosa, Bernini trazó dos amplísimos brazos rectos desde los extremos de la fachada que tienden a converger hacia el eje de la plaza.
La gran aportación de Bernini a esta plaza fue la columnata de orden dórico rematada por un entablamento coronado por estatuas y por el encorvamiento que favorece una visión todavía más amplia del conjunto. La plaza está compuesta de 296 columnas y 140 estatuas de santos. En el centro de la plaza se colocó un gran obelisco procedente de Egipto con 40 metros de altura.

Introduce tu email para darte de alta en fotoviajero.com y recibir novedades
COMENTARIOS:
Kamikaze GT agregó esta foto a sus favoritos.
Deja tu comentario: